Allá del pueblo de donde vengo estoy acostumbrada a las salas de espera con sillas incómodas y un olor a gente encerrada que, francamente, es un indicador de la calidad del médico. Mi humilde lógica me indica que entre más huela ahí dentro, quiere decir que más gente visita al doctor en cuestión. Más gente es igual a más calidad y eso se ha sabido desde el principio de los tiempos; por eso los gigantes que cuidan las entradas de los antros para que no entre nadie no deseable (por ejemplo, alguien con zapatos de la temporada pasada, qué oso) dejan que el montón se acumule en la puerta para que parezca que el changarro está a reventar. Una sala de espera que tiene una tele con una antena de conejo en la que "la señorita" sintoniza Corazón de melón o la comedia del momento (comedia es la palabra adecuada) me hace sentir en casa.
En mi pueblo te ves forzado a elegir entre un número viejo de la Tv notas y enterarte de las intimidades de cualquier pseudo-actriz en busca de un poco de atención o el drama hiper creíble de otra pseudo-actriz que probablemente se acaba de enterar que el hijo que está esperando es de su hermano, quien siempre pensó que sólo era un muchacho guapo y musculoso... y pobre pero de gran corazón, y por lo tanto, el amor de su vida.
Sé que estoy en casa cuando, además del olor a humanidad (ese que te recuerda a tu salón de clases después de recreo) percibes el distintivo olor a esmalte de "la señorita" que se está pintando las uñas. Las salas de espera son como un mundo en alguna dimensión en la que no avanza el tiempo y como resultado está suspendida en alguna década pasada.
Por eso, disculpen mi ignorancia, siempre me siento sorprendida cuando voy al Hospital Ángeles de Las Lomas, o sea. En esta ocasión, me tocó visitar a una retinóloga que nos recomendó mi neurocirujano, porque mi retinólogo actual trabaja en otro hospital y la verdad´es que él preferiría que visitara a alguien del Hospital Ángeles de Las Lomas, o sea.
Debo confesar que ya superé el shock inicial de que hay valet parking en el estacionamiento así que esa parte me la voy a brincar. Pero quiero platicarles que la puerta del consultorio es de esas padrísimas que cuando te paras enfrente se abren solitas, sí de esas. Me tomo la libertad de adelantarme y decir lo que están pensando: ¡Órales!
Cuando entras dejas el planeta Tierra y das un paso dentro de algún mundo alienígena en donde existe la más alta tecnología y donde "las señoritas", si es que así se pueden llamar, tienen unas computadoras blancas de esas que tienen una manzanita. "Las señoritas" también son unos especímenes alienígenas que te reciben y te pasan con el doctor rapidísimo. El ambiente es diferente y, como no soy nada tonta, inmediatamente me dí cuenta de que es porque adentro está fresco y tienen uno de esos aires acondicionados. Cuando me senté y voltée la vista hacia la tele me tomó un segundo entender lo que estaba pasando. Era un desfile de modas, Fashion Week de Milán, una colección para hombres. Creí que me lo estaba imaginando, pero después me acordé que estaba en el Hospital Ángeles de Las Lomas, o sea, y es como estar en otro planeta. Después entré a ver a la retinóloga que por un momento pensé que era la Dra.Addison Montgomery de Seattle Grace. La Dra. Montgomery tenía puestos unos tacones seguramente salidos de Fashion Week Milán y con los que seguro entra al antro que quiera. Quiero repetirles ese pasaje porque verdaderamente fue algo fuera de este mundo. En la tele había un desfile de Fashion Week Milán. En la tele. Fashion Week. Milán. Después de pensarlo bien creo que deberíamos acusarlos con las autoridades porque esas comedias de las 5 fueron hechas para verse en los consultorios y si "las señoritas" se empiezan a rebelar y poner cosas con un poco de calidad las pobres pseudo-actrices se van a quedar sin trabajo. Lo último que necesitamos en México es más desempleo.
En fin, el hecho es que nunca voy a dejar de sorprenderme en mis visitas a la gran ciudad y hasta la fecha no puedo dejar de preguntarme ¿Por qué diablos conocí a Addison y no a Mc Steamy?
jajajaja
ResponderSuprimiresta buenisimo
gracias
es un deleite leerte